LA IMPORTANCIA DE HABLAR DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Qué nos queda realmente del confinamiento, más allá de esta angustiosa sensación de fin de mundo. Nos queda la evidencia de que esta pandemia expuso nuestras debilidades y las agudizó. De allí, que la desigualdad no sea producto del contexto de emergencia, sino de una estructura social inequitativa, precarizadora qué ferozmente impacta en niñas, niños, adolescentes y mujeres en su diversidad, que en primera línea han puesto el cuerpo, a quienes se han adjudicado mayoritariamente las tareas domésticas y a quienes las medidas de restricción le representaron un latente e ineludible peligro que reptaba por esa falaz denominación de "hogar", en un marco de silencio e impunidad, cuyo resultado mortal son 12 femicidios reportados en el período de cuarentena. Nos queda la certidumbre de los espacios y estrategias que se construyeron precisamente para confrontar la situación y para establecer categóricamente qué vamos hilvanando sororas una voluntad infranqueable, un dique de conten...